Portada arrow Los blogs de... arrow Jaime I. del Burgo (PP) arrow UNA CIRCUNSCRIPCIÓN INCONSTITUCIONAL Y DISPARATADA  
viernes, 18 de octubre de 2019
UNA CIRCUNSCRIPCIÓN INCONSTITUCIONAL Y DISPARATADA PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Jaime Ignacio Del Burgo   

Leo en Portal Electoral una noticia que ha pasado prácticamente inadvertida. Al parecer el PSOE ha incluido en su programa para los comicios del 9 de marzo la creación de una nueva circunscripción electoral que agruparía a los electores residentes en el extranjero, el voto emigrante, y en el que se presentarían candidaturas específicas. Esta medida implicaría, según la información publicada, una reforma de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General ya que hasta ahora sólo se contemplan 52 circunscripciones, una por provincia más las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. del burgo.jpg

La idea fue avanzada en la clausura de la reciente Conferencia Política del PSOE por el coordinador del programa electoral y ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, quien aseguró que el objetivo de la propuesta es que el millón y medio de emigrantes pueda tener participación “directa” en el proceso electoral y tenga capacidad para elegir sus propios representantes y de participar “en la construcción de un país más justo y mejor”.

Reconoce el PSOE que su propuesta es “un paso sin precedentes en España”, que permitiría “un reconocimiento a todos los ciudadanos que viven hoy en el exterior, que son los mejores embajadores de nuestro país”.

Por último, Portal Electoral informa que el Instituto Nacional de Estadística ha cifrado el censo de residentes en el extranjero en 1.198.811 electores, que por el momento se reparten en las distintas circunscripciones vigentes.

Pues bien, la propuesta socialista es –a mi juicio- un despropósito y además contraviene radicalmente la Constitución, por lo que no bastaría con modificar la Ley Electoral General sino la Carta Magna y en concreto el artículo 68, 2 que dice así: “La circunscripción electoral es la provincia. Las poblaciones de Ceuta y Melilla estarán representadas cada una de ellas por un Diputado. La ley distribuirá el número total de Diputados, asignando una representación mínima inicial a cada circunscripción y distribuyendo los demás (un mínimo de 300 y un máximo de 400 Diputados) atendiendo a criterios de representación proporcional”.

No es posible, por lo tanto, a tenor de la Constitución, establecer una circunscripción electoral que agrupe a los españoles residentes en el extranjero, pues la única circunscripción constitucionalmente reconocida es la provincia.

En cuanto al fondo de la propuesta se parte de una premisa falsa cual es la de sostener que de esta forma se reconocería la participación “directa” de los residentes en el extranjero en el proceso electoral, pues conforme a la legislación electoral vigente pueden ejercer su derecho a voto en los consulados españoles que se computa en la circunscripción en la que estuvieran inscritos antes de su salida de España. Precisamente, es su arraigo anterior lo que les permite optar entre las distintas candidaturas de su circunscripción originaria. Por todo ello, los emigrantes tienen capacidad para elegir a sus representantes sin necesidad de establecer una circunscripción electoral única.

Por otra parte, si se conformara semejante circunscripción los candidatos de la emigración se encontrarían con una dificultad insalvable a la hora de darse a conocer a los electores habida cuenta que los emigrantes se distribuyen por el mundo entero y no están concentrados en un solo país.

Hay otra cuestión de gran calado político en relación con el voto de la emigración que se suscitará inevitablemente en un futuro próximo. Se trata del reconocimiento de la nacionalidad española a los descendientes –hijos y nietos- de los exiliados a causa de la guerra civil de 1936 y que se contiene en la llamada Ley de la Memoria Histórica (ver nota al pie). Los que, acogiéndose a esta ley, opten por la nacionalidad española podrían invocar el artículo 23 de la Constitución que reconoce a los ciudadanos “el derecho a participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes libremente elegidos en elecciones periódicas por sufragio universal”. Ahora bien, ¿es razonable que estos nuevos españoles tengan derecho a voto mientras no se establezcan en España? Puesto que los hijos y nietos de los exiliados han echado raíces en el extranjero, ¿están en condiciones de ejercer un voto reflexivo en las elecciones de un país al que aman, sin duda, pero del que desconocen los pormenores de su realidad política? ¿En qué circunscripción provincial ejercerán el derecho de sufragio pasivo? Podría ser la del domicilio de sus antepasados en el momento de ir al exilio, pero su determinación sería en muchos casos muy difícil por no decir imposible.

Volviendo a la propuesta socialista sobre la creación de una circunscripción electoral de los residentes en el extranjero, lo dicho: es inconstitucional y además disparatada.


Nota: La Disposición adicional séptima de la Ley 52/2007, de 26 de, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura, dice así: .

Adquisición de la nacionalidad.

1. Las personas cuyo padre o madre hubiese sido originariamente español podrán optar a la nacionalidad española de origen si formalizan su declaración en el plazo de dos años desde la entrada en vigor de la presente Dicho plazo podrá ser prorrogado por acuerdo de Consejo de Ministros hasta el límite de un año.

2. Este derecho también se reconocerá a los nietos de quienes perdieron o tuvieron que renunciar a la nacionalidad española como consecuencia del exilio”.

Comentarios
Añadir nuevoBuscar
Escribir comentario
Nombre:
Website:
Título:
 
 

Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved.

 
< Anterior   Siguiente >